Santa Rita

Santa Rita Harinas, haciendo historia…. 

En los años 40  el fundador de Santa Rita, Jesús López Torres, ya molía el grano de trigo arrendando molinos maquileros, que trabajaban en el cauce de los ríos (en la maquila, el agricultor traía su trigo para obtener harina, y el molinero, a cambio de molérselo, se quedaba con una parte de harina, como pago a su trabajo por moler dicho grano)

Así poco a poco, moliendo el grano, en molinos maquileros del Rio Tajuña, en el año 1950 comienza la construcción de su propio molino en varios edificios de piedra y madera, donde ubicar la maquinaria necesaria para desarrollar la actividad de fábrica de harinas…

Dos años más tarde en Marzo de 1952, ya estaba el molino, preparado para comenzar a moler, pero problemas administrativos de aquellos años, en los cuales estaba intervenido el comercio de las harinas y de los trigos por parte del Estado, le impide ponerlo en marcha, a pesar de haber comprado los derechos de una fábrica que había cerrado en el pueblo de Benalúa de Guadix, provincia de Granada, requisito imprescindible para la apertura de una nueva empresa.

Las cosas, no pintaban nada bien, todo el esfuerzo, todos los ahorros, todos los préstamos etc… invertidos en una fábrica de harinas que no podía arrancar ¡!!!!!!

Entonces, busca patrocinio en Santa Rita, abogada de las causas perdidas, y decide, que si por fin consigue poner en marcha el molino, éste solo podría llevar un nombre, el de Santa Rita.

Y así fue, como el 28 de Marzo de 1953, un año después, comienza la andadura de Santa Rita Harinas, moliendo el grano de trigo, en la vega del Rio Tajuña, y en el término municipal de Loranca… de Tajuña claro…

Son más de sesenta años (que se dice pronto)  de trabajo, de esfuerzo, de sacrificio, día a día, ininterrumpidamente…

En los comienzos elaboramos harina para atender a los panaderos de la zona, y consumir el grano de los agricultores próximos a la fábrica….

Hemos cambiado mucho desde entonces. Lógicamente se han ido adecuando y modernizando las instalaciones y maquinaria, para seguir ofreciendo un nivel de producción adecuado y una calidad constante, contamos con acreditación de calidad desde hace más de doce años, que nos certifica los procesos y los protocolos necesarios para una seguridad alimentaria y calidad de los productos que elaboramos.

Poco a poco, dejamos de trabajar con la industria de panadería, y nos centramos más en crear productos con valor añadido, harinas y preparados para hostelería, alimentación, cocinas de colectividades, es decir una nueva categoría de harinas, HARINAS para COCINAR.

En los últimos años hemos apostado por la innovación y el desarrollo de nuevas unidades estratégicas de negocio, que nos ha posicionado en la mayoría de las grandes superficies y supermercados de alimentación a nivel nacional y todo con nuestra marca SANTA RITA.

Es una misión difícil hacer marca en el siglo XXI, y más en un producto tan humilde, nada marquista (prácticamente no hay marcas de harinas en el mercado, donde predominan las marcas del distribuidor, marcas blancas)  y la harina, no deja de ser, un producto básico con un valor añadido muy pequeño…

Somos la primera empresa que de una forma decidida ha roto el monótono lineal del supermercado siempre con las bolsas tradicionales en papel, y ha desarrollado un envase exclusivo, innovador, activo (mejora la conservación y alarga la vida útil de nuestras harinas y preparados)  que nos hace distintos y nos diferencia del resto.

En Santa Rita nos gusta nuestro trabajo, nos sentimos felices, y orgullosos de contar con su confianza y de estar presentes en su cocina…  gracias por su atención ¡!!!!